martes 4 de enero de 2011

Yo escuché la discusión entre Juan y la Sra. Clara





-Juan: oh, señora Clara, qué claridad en sus ojos

-Sra. Clara: sí señor, la tengo clarísima

-Juan: todo es claro en usted, incluso la oscuridad

-Sra. Clara: la tengo re clara pibe…

-Juan: me imagino que no usa Movistar, ¿verdad?

-Sra. Clara: Claro que no.

-Juan: qué grande… ¡qué mujer!, ¡sos justo lo que necesito! ¡Todo claro! Hasta el teléfono...

-Sra. Clara: ¿vió usted, Señor Perdedor?

-Juan: sí, usted es una Perfecta-Perfecta

-Sra. Clara: no se crea, tengo mis claroscuros…

-Juan: me lo imagino

-Sra. Clara: ¡no se imagina!

-Juan: ¡claro que sí!

-Sra. Clara: ¡claro que no!

-Juan: andáte a la putísima madre que te parió, ¿clarito?

-Sra. Clara: más claro, hechale Clarín. No aclares que oscurece.

-Juan: perdón.

-Sra Clara: ahora tengo todo más claro que nunca. Que nunca tuve claro.

-Juan: hablar no me gusta

-Sra Clara: prefiero la luz de los abrazos.

-Juan: prefiero la luz de los abrazos.

-Sra Clara: en la oscuridad

-Juan: estamos de acuerdo. En la luz.